Daniel Grijalba: “Tengo una aspiración clara, ir a los Juegos de Los Ángeles 2028”

La canoa española atraviesa por uno de los mejores momentos de su historia, ya sea en la categoría masculina como en la femenina, en la categoría senior, Sub 23 o Junior, en cada campeonato internacional al que acude el equipo nacional de Sprint Olímpico siempre hay canoistas de nuestro país en los podios de casi todas las pruebas.

Uno de ellos es un joven talento que nació en Aranjuez en 2004 y que en el año que ahora se cierra ha vivido uno de los mejores de su joven carrera deportiva. Daniel Grijalba (27 de septiembre de 2004) ha sumado este año seis medallas internacionales: el oro del C2 500 Sub 23 junto a Pablo Crespo en Montemor, el título europeo en el C4 500 mixto junto a Maria de los Ángeles Moreno, María Corbera y Adrián Sieiro, el subcampeonato mundial en el C1 500 Sub 23 también en Montemor, la plata de la Copa del Mundo de Szeged y el subcampeonato de Europa junto a Adrián Sieiro en el C2 500 y terminó el curso con el subcampeonato mundial en el C4 500 junto a Martín Jácome, Manuel Fontán y Adrián Sieiro las aguas del Idroscalo de Milán.

Ahora, con la mirada ya puesta en el 2026, nos sentamos con Daniel para que nos resuma su temporada y nos comente sus inquietudes de cara a lo que llega en los próximos meses y donde su vista se posa en los Juegos de Los Ángeles de 2028.

Hablemos un poco de la temporada 2025, ¿Cómo valoras lo éxitos logrados y tu sensación después de todas las competiciones a las que has acudido?

Para mí la temporada ha sido inmejorable, no solo por los resultados, es más por como he gestionado el entrenamiento, el convivir con compañeros diferentes a los de mí club. Era una experiencia que yo quería vivir, salir de Aranjuez, ya que nunca había estado concentrado en un equipo nacional. Es algo que yo necesitaba saber sí, me podría venir bien estar lejos de mis amigos y de mi familia, y ha sido una gran experiencia pensando en mi objetivo, ya que tengo una aspiración clara que es la de ir a los Juegos de 2028, y me apetecía dar un paso grande en mi carrera deportiva, y aunque esté lejos de casa y ha costado un poquito, era algo que me apetecía intentar, y la verdad es que ha salido muy bien.

¿Y en cuanto a resultados?, ¿también han sido inmejorables?

La verdad es que sí, porque yo creo que ha sido mi primer año a este nivel, y a partir de ahora cuento con ese plus, con la experiencia y el poder acudir en la temporada próxima a las competiciones con más cosas en la mochila. Yo nunca había hecho barco de equipo a ese nivel, yo no sabía lo que era entrenar todos los días con alguien. Lo máximo que había entrenado con alguien era dos semanitas en barco de equipo y de ahí directos al Campeonato de España. Es cierto que me hubiera encantado ir al Mundial Senior en distancia olímpica, pero considero que he sido muy competitivo a nivel individual y en barco de equipo, con cualquiera de los compañeros con los que he compartido embarcación, así que sí, estoy orgulloso de lo que he hecho.

Tras el descanso obligado y esas vacaciones merecidas, ¿Cómo ha sido la vuelta a los entrenamientos y que planteamiento te has hecho de cara a 2026?

Estuve un mes entero sin tocar el agua, porque al final la temporada ha sido muy larga, pero ya llevo más de dos meses entrenando a tope con la intención de ser más competitivo el año que viene y de mejorar los resultados.

Ahora me he puesto unos objetivos un poco más ambiciosos. Este año me encantaría ir al mundial senior en distancia olímpica, que es una de mis metas en este deporte. Ir e intentar luchar por una medalla y ahora mismo tengo capacidad y ganas de poder ir allí.

Me estás hablando mucho del C1 1000, el otro día hablando con Jaime Duro, también nos contaba sus aspiraciones en el C1 1000, tenemos también a Pablo Crespo que ya fue a París en esa distancia y en el pasado mundial fue quinto, pero tu este año has logrado grandes resultados en el C2 500, una embarcación que a España le esté reportando grandísimos resultados en los últimos años, ¿También te motiva esa posibilidad?

Al final, el 1000 es como la meta primaria, porque el primer selectivo es de embarcos individuales, y claro, primero quiero ir a asegurar un buen C1000. Después irá el C2, pero como dices, en España tenemos un gran nivel y creo que puedo hacerlo bien, pero nunca se sabe, siempre hay cuatro barcos en la misma décima. Este año, por suerte y por desgracia, he perdido o ganado por una décima o menos, entonces nunca se sabe, pero sí, a mí el C2 es una prueba que me gusta mucho ya que me gusta mucho trabajar en equipo, y considero que, aporto mucho a un equipo, me lo paso muy bien, y disfruto mucho con quien estoy entrenando, y aparte es que es una distancia que al final es olímpica. Al principio, cuando la empecé a entrenar y competir no sabía si me iba a gustar tanto, pero sí, le he cogido cariño este año, así que sí, te puedo decir que también es mi objetivo principal, pero hay que ir por orden de calendario y primero va el selectivo individual y después de ese habrá que pensar en el de barcos de equipo. Y en el caso de que tuviera que elegir una de las dos distancias para ir al mundial senior elegiría el C2 por mi compañero y porque sé que es una distancia en la que hay posibilidades de casa una medalla y conseguir un buen resultado.

En los ocho días de convivencia en Milán con motivo del campeonato del mundo de Sprint, pudimos comprobar el gran ambiente y el buen rollo que hay entre todos los canoístas, daba igual que os hubierais estado peleando en los selectivos previos, erais casi una familia. ¿Es ese ambiente, esa competitividad que vivís en el día a día, la que la que os hace querer superaros, y buscar esa mejora que os pueda hacer ser mejores que el compañero que está a vuestro lado?

Pues mira, te voy a ser sincero, yo cuando llegué a Galicia este año, añadiendo lo de nuevas experiencias, nunca había trabajado con un equipo, y no sabía lo competitivo que se podía ser dentro de un equipo nacional. De hecho, me habían llegado muchas opiniones desde el muy bien hasta el muy mal ya que la competitividad a mucha gente no le sienta bien, y yo cuando llegué allí, desde el primer momento me sentí muy bien. Recuerdo justo en el selectivo de barcos de equipo, después de ganarlo, todos mis compañeros y amigos vinieron a darme un abrazo y a darme enhorabuena sin ningún tipo de orgullo ni resentimiento porque al final cada uno hace su carrera. Nunca hubo ningún tipo de problema. ‘Has ganado, enhorabuena’. Yo, ese momento lo valoré muchísimo y ahí me di cuenta de que la verdad, es un equipazo.

Luego, entrenando, pues cada uno tiene sus días y cuando estás cansado pues es cierto que tienes un poquito más de mal humor, pero te puedo decir que nunca nos hemos tratado mal. Yo no sé cómo estarían antes, pero yo he notado un plus en entrenar con ellos, pasar de estar en el club con mis amigos también, pero allí al final son mis rivales. Aquí en mi club no tengo demasiados rivales, así que cambiar e ir a entrenar con ellos y encima hacerlos amigos pues me ha dado como un plus en cuanto a la competitividad.

Otra de las cuestiones interesantes que has vivido este año ha sido la de compartir embarcación en el C2 con varios compañeros y, además, con excelentes resultados en ambos casos, ¿Cómo lo has vivido?

A ver, yo te voy a decir que la combinación con Adrián (Sieiro) ha podido ser la mejor pareja que he podido hacer, porque al final de todos mis rivales/compañeros, es el que más experiencia tiene de calle y yo, el que menos tiene en barcos de equipo. Al ser mi primer año, estar junto a él me ha dado mucha seguridad al llegar a competición, no notarle mal, incluso relajado. Yo recuerdo como en el calentamiento, en vez de centrarse en los nervios previos, solo estaba centrado en que la embarcación fluyera sobe el agua, que fuéramos igual que siempre, y eso me daba un plus de confianza y me ha ayudado bastante.

Luego con Pablo Crespo conseguimos el título mundial Sub 23 en Montemor (C2 500). Él no tiene tanta experiencia como Sierro, está un poquito más loco en ese sentido, también nos salió muy bien, me lo paso también muy bien y me da también mucha confianza compitiendo. Si con Sieiro he vivido su experiencia a la hora de competir, con Crespo he sentido las agallas, esa locura de juventud con la que me lo he pasado muy bien que para mí también ha sido muy importante. Y no me quiero olvidar del C4 de Milán, que conseguimos una plata que nos supo muy bien a todos (Manuel Fontán, Martín Jácome y Adrián Sierro). Gente con muchas ganas y con la que disfruté mucho.

Al principio nos has hablado de Los Ángeles 2028, pero no sé si son unos Juegos que te pillen demasiado cerca y, tal vez, los de Brisbane de 2032, estén más a tu alcance, ¿Cómo lo ves tú?

Pues te voy a decir que yo vi pronto los de París. Yo sabía que a París… no llegaba.
No llegaba en ese sentido, le eché a gallas como todo, pero por tema de experiencia y quizás nivel no tenía lo suficiente como para poder aspirar a ellos porque al final los Juegos Olímpicos es el máximo mérito, la máxima meta a la que puedes aspirar como deportista. Yo creo que nadie fuera del deporte puede entender lo complicado que es llegar a ellos, porque un mundial es cada año y tienes la oportunidad y, aun así, es horriblemente difícil, pero los Juegos es otra cosa.

Viendo lo que he conseguido hacer este año, tengo confianza en ese sentido, no al 100% porque al final, como he dicho, todos mis rivales son buenísimos, pero si es verdad que voy a dar lo mejor de mí y no me veo fuera de competición. Me veo que puedo luchar perfectamente para cualquier cosa, que este año ha sido como el de ir cogiendo experiencia y por eso, ahora, lo inmediato, es tratar de ir al mundial de Sprint Senior en distancia olímpica, porque es lo más parecido a unas Olimpiadas, y yo quiero ir paso por paso en ese sentido y necesito conseguir una experiencia en un mundial primero. Paso a paso, no estoy pensando tanto a futuro, sino ser mi mejor versión cada año hasta que se acabe el ciclo olímpico y yo estar como una moto, y luego ver que es lo que pasa.