Quedan 150 días para que la vigésima edición de los Juegos Mediterráneos se ponga en marcha, una competición que se celebra cada cuatro años y que este próximo verano se celebrará en la localidad italiana de Taranto.
Entre el 21 de agosto y el 3 de septiembre de 2026, deportistas de los 26 países participantes en esta competición (todos aquellos que tienen costa al mar Mediterráneo), a la que vuelve el piragüismo después de que saliese del programa deportivo de la pasada edición que se celebró en la localidad argelina de Orán.
Hay que recordar que la XVIII edición, celebrada en Tarragona, fue la última en la que el piragüismo tuvo presencia. Competición que se disputó en el canal olímpico de Casteldefels y en la que nuestros palistas obtuvieron cuatro medallas de oro (Teresa Portela y Carlos Garrote en K1 200, Roi Rodríguez en K1 500 y Rodrigo Germade y Marcus Cooper en K2 500) y un cuarto puesto (Teresa Portela en K1 500).

Ahora, ocho años después vuelve a esta competición en la que se disputarán las mismas pruebas del programa olímpico, eliminando el K4 500 tanto masculino como femenino. De este modo, en la pista construida para el evento dentro del Mare Piccolo de Taranto, un mar interior en la parte superior del tacón de la península Itálica, se disputarán las pruebas de K2 500, C2 500 masculino y femenino, K1 y C1 1000 metros masculino, K1 500 y C1 200 femenino.
Las pruebas tendrán lugar desde el día de la inauguración de los Juegos, el viernes 21 de agosto, hasta el domingo 23, jornada en la que se celebren todas las finales de las ocho pruebas en las que se compite.

España, en principio, acudirá a los XX Juegos Mediterráneos con 12 palistas (seis hombres y seis mujeres) a los que se sumarán tres miembros del staff técnico.