Judit Vergés ya se encuentra en Durban (Sudáfrica) para disputar el campeonato del mundo de Kayak de Mar, una cita que afronta con ilusión, pero también con cautela ante la inestabilidad meteorológica que está marcando los días previos a la competición.
“Ahora mismo estamos con bastante incertidumbre, porque no sabemos qué van a hacer”, confiesa la palista del equipo español. “Estamos pendientes de la organización porque el aire está muy cambiante, los vientos cambian súper rápido de dirección, entonces está bastante inestable”. Todo apunta a que el último día de competición será clave: “Sí que hay un día, que es el domingo, que es el día que marca que el tiempo será mejor. Seguramente el domingo haremos una regata, pero tienen que garantizar que podremos competir en K1 y en K2, entonces estamos pendientes de la decisión final”.
Vergés, que se impuso en el selectivo nacional en categoría femenina, asume que en Durban le espera un desafío físico y mental importante. “Van a ser regatas muy largas, al menos yo no estoy tan acostumbrada a hacer regatas tan largas”, explica. “Entonces me lo planteo un poco como un reto de poder aguantar bien las dos regatas, ese es mi principal objetivo”.
Aun así, la española no pierde su entusiasmo. “Sobre todo, si hay condiciones, seguro que lo voy a disfrutar y espero poder dar lo mejor de mí en las dos”, asegura con una sonrisa.
Con su habitual serenidad y la confianza que le dan años de éxitos en el mar, Judit Vergés afronta el mundial de Durban decidida a dejar de nuevo su huella en el agua y demostrar por qué sigue siendo una de las grandes referentes del Kayak de Mar internacional.