Raquel Avilés, palista de las Dragonas de Sevilla: “En el Barco Dragón nos sentimos deportistas, no enfermas”

El Barco Dragón se ha convertido en verdadero aliado para la recuperación del cáncer. De hecho, ha pasado de estar restringido a convertirse en un deporte muy beneficioso para la recuperación de cánceres como el de Mama. El movimiento que se realiza con el paleo previene el linfedema del brazo, el cual se produce tras la extirpación de los ganglios axilares o la radioterapia.

En esta entrevista, Raquel Avilés, palista del equipo Las Dragonas de Sevilla de Dragon Boat, vicepresidenta del mismo y superviviente de cáncer, ahonda en los beneficios de esta disciplina, tanto físicos como psicológicos antes de la disputa del Campeonato de España de Barco Dragón 1000M dentro de los II Juegos del Agua.

¿Cómo conociste el Barco Dragón?

Yo hacía diferentes tipos de deporte, he sido nadadora, después me casé, y ya de adulta, hacía gimnasio y poco más. Pero a raíz del cáncer, vi que había un campeonato internacional de clubes organizado por la ICF que se hizo en Sevilla en 2019. Entonces nuestra compañera Ángeles del Valle montó equipo de cáncer de mama para poder representar a nuestra ciudad.

Nos constituimos en febrero de 2019, y en julio fuimos al campeonato. Entonces fue un poco de locura porque, excepto un par de personas, ninguna habíamos hecho deporte de agua, ni sabíamos palear, ni nada. Y nos plantamos allí en el campeonato con más ilusión que otra cosa. Además, en la distancia de 2000 quedamos subcampeonas, lo cual para nosotros fue una sorpresa y también un revulsivo para seguir en el deporte. En la mayoría de los casos ha habido compañeras que han ido dejándolo por diferentes motivos, pero la mayoría seguimos en el campeonato.

¿Todos erais compañeros que estabais pasando un cáncer?

Había personas que estaban recién salidas del tratamiento, otras que estaban en pleno proceso, un poco de todo. Nosotros tenemos compañeras en diferentes momentos y estadios de la enfermedad: hay algunas que tienen cáncer metastásico crónico, con lo cual les suele llevar toda la vida, hay otras que acaban de recuperarse y están recuperándose o deseando recuperarse para volverse a meter en el barco.

No hay una pauta clara, si tú estás bien físicamente y puedes palear, puedes montarte en el barco.

Explícanos científicamente los beneficios del Barco Dragón en los enfermos de cáncer

Originalmente, a las mujeres que tenían cáncer de mama lo primero que les decían que no hicieran esfuerzo con el brazo, que no cogieran fuerza, peso… Luego con los años se ha ido viendo con diferentes estudios a nivel internacional, que eso realmente no solamente no hace daño, sino que además ayuda en muchos casos a prevenir el linfedema, que es la inflamación que se suele tener en el brazo en el caso del cáncer de mama.

A nivel psicológico, el hecho de sentirte dentro de un grupo de iguales, sabemos todos por lo que estamos pasando, pero que no es un grupo que viene a lamentarse y lamerse las heridas, sino que utiliza esto como una herramienta para entrar en una nueva etapa de la vida en la que se va a poner el deporte en el centro.

Haces deporte en equipo con amigos, con compañeras con las que compartes otras muchas vivencias, los viajes, los entrenamientos y todas las otras actividades que hacemos en torno al barco dragón, con lo cual psicológicamente es muy potente. Tenemos compañeras que estaban tomando antidepresivos tres años después de haber estado pasando por el cáncer y las hay que te dicen que han dejado los antidepresivos tiempo después de conocer esta disciplina.

Dragonas de Sevilla

¿Cómo es la relación de una persona que no ha tenido contacto con el deporte? ¿Llega a ser un poco adictivo?

 Sí, sí, yo muchas veces de broma le digo a las compañeras que nos estamos volviendo vigoréxicas. Sí es cierto que cuando empecé con el ejercicio, lo hice primero una semana, luego dos, después tres y cada vez un poco más.

¿Cómo convencerías a una mujer que esta pasando por un momento complicado con un cáncer para que inicie su recuperación de la mano del Barco Dragón?

Yo le diría lo que nos decía nuestra fundadora Ángeles, que eres mucho más fuerte de lo que crees y poder compartir en equipo estos momentos, es una oportunidad que has tenido en la vida, no un problema. Una oportunidad que nunca hubieras conocido si no hubieras pasado por un cáncer. Entonces nosotros siempre animamos a las mujeres a que vengan y lo prueben, independientemente de cuál sea su capacidad física. Yo creo que el Barco Dragón solo te puede traer cosas positivas ya que cuando estamos dentro, nos sentimos deportistas, no enfermas.

¿Cómo afrontáis el Campeonato de España de Barco Dragón en los Juegos del Agua?

Como no tenemos categoría, nosotros nos vamos a mezclar con el resto del equipo, vamos a ir a los barcos mixtos con ilusión, porque vamos mucha gente del club. Lo vivimos como una actividad grupal en la que vamos a pasarlo bien, aparte de a competir, y bueno, pues es algo muy distinto de lo que estamos acostumbrados a hacer.

Nuestro equipo va con 37 deportistas, de los que 17 de ellos son mujeres supervivientes de cáncer. En nuestro equipo, todo el mundo es bienvenido y cada uno dentro de su capacidad, nosotros hacemos pruebas y los que están mejores son los que van a los barcos de competición y los que no, pues siguen entrenando en el río. Pero no queremos que la enfermedad te ponga una barrera de la que no puedes salir, en este caso de mujeres BCS solamente.

Nosotros primamos la inclusión, que el ser paciente de cáncer haya sido una puerta para llegar al barco dragón. Nosotras hemos llegado a ser campeonas de España en femenino, un barco BCS. Lo que une es la capacidad, no la enfermedad. Esto es una vía de entrada, y una vez que estás dentro cada uno demuestra lo que vale.

Siempre hemos querido quitarnos la etiqueta de enfermas. Nosotros somos deportistas que hemos pasado con un cáncer, a algunas las secuelas le han dejado más mermadas, mientras que a otras no tanto. En definitiva, es una puerta abierta que nos cambia completamente el foco y nos da ilusión por seguir adelante, porque el cáncer paraliza y el Barco Dragón empuja.