Sergio Cantoral: «El SUP da muchas lecciones que son muy útiles para toda la vida»

Sergio Cantoral, deportista del Club Deportivo Parres (Santa Pola), se ha proclamado campeón del mundo de SUP sprint 100 metros en Abu Dhabi. A sus 20 años es ya el hombre más rápido del mundo sobre una tabla, un éxito que llega tras una semana llena de obstáculos, pero que no le impidieron destacar en la gran cita anual del SUP mundial.

Un sonriente Cantoral todavía está asimilando la gran barrera que acaba de derrumbar para el deporte español. Un éxito que ha tratado de explicarnos con palabras en esta entrevista:

  • ¿Qué se te pasa por la cabeza cuando ves “23.92” en la pantalla y te dicen que eres campeón del mundo?

Fue difícil de creer, la verdad. Sí que es cierto que nada más pasar la meta, pues bueno, miré un poco hacia los lados a ver cómo estaba el tema y era súper ajustado, no lo tenía nada claro. De todas formas, empecé a escuchar mi nombre, Sergio Cantoral, en los altavoces desde la playa.

Se escuchaba mi nombre, pero no quería celebrar porque no quería llevarme el chasco de que luego confirmaran que había ganado otro y haber estado celebrando. Entonces, esperé bastante tiempo y fue Manu Ayuela, que es uno de mis mejores amigos y alguien que considero como mi hermano, que me lo confirmó. Vino corriendo, remando súper rápido a celebrar conmigo, fue un momento increíble.

Luego, cuando llegué a la orilla y me dieron la confirmación oficial, pues no me lo podía creer, sinceramente. Era algo que había soñado, que había visualizado mucho, pero cuando sucedió estaba en una nube y no era consciente de lo que acababa de pasar.

  •  Tú venías de dos oros junior en técnica… pero este es el primero en la máxima categoría. ¿En qué punto concreto sientes que pasas de promesa a realidad?

En Junior conseguí dos oros en técnica y el salto a la categoría reina, que es Open o Élite, fue bastante duro.

A nivel nacional sí que conseguí pelear en los campeonatos de España y conseguir varios podios. Fueron buenos resultados, pero a nivel internacional no conseguí rendir como me hubiera gustado y noté bastante el cambio de categoría. Ese era el objetivo que tenía para este año, que es mi segundo año en Open.

Empezó bien la temporada, con resultados buenos, un campeonato de España y también alguna victoria en pruebas internacionales. Venía a este Mundial con expectativas de hacerlo muy bien, pero sí que es verdad que el campeonato mundial era algo que soñaba, pero sinceramente no tenía contemplado para este año.

  •  Abu Dhabi ha sido un campeonato donde se te torcieron las cosas desde antes de empezar: tablas prestadas, problemas en Barajas, y deportación de tu padre antes del evento. ¿En qué momento dices: “voy igual”?

Sí, la verdad es que el viaje no fue nada fácil. Desde el principio el problema con las tablas fue un estrés añadido. Vas con todo planeado, controlado y de repente no se puede volar con las tablas, tenemos que ir al Mundial sin nuestras tablas, empezar a preguntar a gente, buscar opciones. La película que tuvimos en el aeropuerto a punto de entrar a Abu Dhabi que no nos lo creíamos, que deportaron a mi padre y se tuvo que volver para España.

En ningún momento se me pasó por la cabeza no ir. Había entrenado muy duro para este campeonato y mi padre en ese último intercambio, antes de que se tuviera que volver a España, me dijo que fuera y que remara con todo lo que tenía y que disfrutara del momento. Eso fue lo que hice.

  • ¿En qué te agarraste mentalmente para convertir todo ese caos en fuerza?

Fue bastante complicado. Los primeros días estábamos mal porque nos faltaba mi padre, que tampoco teníamos una explicación de por qué no podía estar ahí con nosotros. Habíamos viajado toda la familia y no entendíamos porque tampoco nos dieron ninguna explicación y todavía seguimos esperando una respuesta de por qué no pudo entrar mi padre al país.

Los primeros días me faltaba algo, pero este viaje me ha dado una lección muy importante y es que hay que seguir disfrutando de estos momentos, de estas experiencias, aunque las cosas no sean como lo tenía planeado, tanto por las tablas como por el chasco este de que no pudiera verme mi padre competir. Pues hay que tratar de coger todo eso, toda esa frustración, esa rabia de que no salgan las cosas y transformarlo en fuerza en el agua al final, que es para lo que había venido a competir y dar lo mejor de mí y disfrutar en el agua.

  • Llevas “poco más de un año” desde que empezaste en noviembre de 2020… ¿eres consciente de la locura que es esto?

Eso fue lo que hice. Sinceramente hace unos días no, todavía no era muy consciente de todo. Ahora ya que he podido descansar un poco, por fin en casa, ya me voy dando cuenta de la locura.

Era un sueño que tenía desde que empecé a remar y a competir. Disfrutando ahora mismo de todo, pero también pensando en los próximos objetivos y de seguir mejorando, aprendiendo y disfrutando sobre todo.

  • ¿Qué tiene Santa Pola, qué tiene Parres, que sale gente que va a podios mundiales en SUP?

Tanto Arenales como Santa Pola, que son los sitios donde más entreno, me aportan muchas cosas. Esta preparación al Mundial sí que busqué un poco más de agua plana, al ser un Mundial de ICF. Entonces entraba más en Santa Pola, pero siguiendo entrando al agua en Arenales.

Luego llegamos a Abu Dhabi y había viento, había algo de oleaje, pero sí que había chop y eran condiciones que son muy similares a lo que tenemos en Arenales habitualmente. Ambos sitios me han dado cualidades que luego me han sido de mucha ayuda en el Mundial y me están siendo de ayuda como competidor. El siguiente objetivo es el Mundial de la ISA en El Salvador.

  • ¿A quién mirabas cuando empezaste? ¿Quién era tu referente?

El primero, mi entrenador, Daniel Parres. Sobre todo por su forma de ver el deporte, de buscar la mejora constante, disfrutando del aprendizaje. Esa es una de las cosas que más valoro de lo que me ha enseñado él. Es algo que no solo sirve para el deporte, también para la vida en general. Es muy valioso. Y eso en los deportes náuticos se destaca mucho porque no tenemos condiciones similares prácticamente nunca, aunque sea agua plana. Siempre puede haber algo de corriente, algo de viento, el calor, el frío, todo influye. También la parte técnica, que es inmensa en cualquier deporte náutico. Por todo eso, por esa forma de ver el deporte, fue un referente deportivo, aunque ahora lleva un tiempo fuera de las competiciones, pero lo sigue siendo como entrenador.

Y luego, por otro lado, en el club tuve la suerte de compartir momentos y ver y admirar mucho a Rafa Sirvent, que fue miembro del equipo nacional muchos años, campeón de España varias veces y ahora ya lleva un tiempo parado también. Fue una referencia muy grande para mí, alguien al que admiraba mucho y tenía muchas ganas de poder compartir momentos en el agua que pude hacer. Esas dos personas son de las referencias más grandes que he tenido en el sub.

  • Sueles entrenar en Arenales, Cabo de Palos y Fuerteventura. ¿Cuál de esos tres te ha construido más como deportista?

Tanto Arenales como Santa Pola, que son los sitios donde más entreno, me aportan muchas cosas. Esta preparación al Mundial sí que busqué un poco más de agua plana, al ser un Mundial de ICF. Entonces entraba más en Santa Pola, pero siguiendo entrando al agua en Arenales.

Luego llegamos a Abu Dhabi y había viento, había algo de oleaje, pero sí que había chop y eran condiciones que son muy similares a lo que tenemos en Arenales habitualmente. Ambos sitios me han dado cualidades que luego me han sido de mucha ayuda en el Mundial y me están siendo de ayuda como competidor.

 – Imagina que un chaval de 12 años te lee hoy y nunca ha pisado una tabla. ¿Qué le dices?

Simplemente le diría que se animara a probar el SUP, que es un deporte  muy completo y no solo físicamente, sino también es muy bueno para la salud mental, que es muy importante y lo hemos visto hoy en día. Es uno de los problemas más grandes que hay actualmente.

Es un deporte que vas a tener tu rinconcito para ti, para estar tú solo con tus pensamientos y contigo mismo. Es un deporte que te enseña muchos valores para la vida, no solo en el deporte, sino también para la vida, porque muchas veces el mar te pone el ritmo y cuando te pasas de revoluciones o te pasas de listo, y piensas que lo tienes más controlado, pues llega el mar y te dice, frena que el que controla las riendas soy yo.

Es un deporte que da muchos valores y muchas lecciones que son muy útiles para toda la vida.