Adrián Sieiro: “Vamos a Poznan a por el oro”

El C2 500 masculino es una embarcación que lleva ya unos cuantos años dando buenos resultados y uno de los motivos para que estos sucedan es el gran número de buenos y talentosos canoistas que tenemos en nuestro país.

Después de los Juegos de Tokio 2020 donde los sevillanos Pablo y ‘Tano’ comprobaron lo complicado que es pelear por la medalla en unos Juegos, la pareja se presentó en el mundial de Halifax, al año siguiente, con intención de pelear por todo. No solo lo consiguieron, si no que hicieron historia al proclamarse campeones del mundo por vez primera en esta espectacular prueba.

Pero la competencia en el C2 500 es feroz, y un año después ya había otros dos barcos peleando por esa plaza. Fueron Joan Antoni Moreno y Diego Domínguez los que lograron la plaza para París, que recompensaron con el bronce olímpico, pero en 2025, ya había otra pareja a la puja, la de Daniel Grijalba y Adrián Sieiro que, después de muchas pruebas entre el plantel de canoistas español, se consolidaron y se llevaron grandes medallas, la plata de la Copa del Mundo de Szeged de 2025, y el subcampeonato de Europa de ese año y el oro en la copa del mundo de Brandemburgo del mes de mayo y, además, logrando el billete para el mundial de Poznan de esta semana.

Con Grijalba hablamos antes del arranque de la presente temporada y sus ilusiones van camino de cumplirse, su juventud, tan solo 18 años, junto a la madurez de Sieiro, 33 años, hacen que esta pareja llegue con opciones de todo a este campeonato, y para el gallego esta oportunidad es una vuelta al pasado para él. “Llevo muchos años intentando volver a estar ahí en lo más alto”, dice con ilusión el del Club Náutico O Muiño De Ribadumia, “Ahora que estoy aquí tengo muchas ganas de aprovechar la oportunidad que tengo”.

Una oportunidad que se le presenta junto a un joven arancetano que aporta lo necesario para que este dúo funcione. “Este año, al principio, estaba un poquito más flojo porque no me encontraba del todo fino y me ha costado engancharme al carro. Luego hemos hecho controles internos y al final la pareja más efectiva era la nuestra porque con el poco tiempo que teníamos de preparación para disputar el selectivo era lo óptimo. Él es un chaval joven, al final tiene muchas ganas, tiene mucha hambre y yo, a pesar de que tengo ya 33 años, voy a cumplir 34 este año, sigo teniendo la misma hambre que esta gente que viene empujando”.

De hecho, y pese a que es el mundial lo que ahora le ocupa a Sieiro y Grijalba, ambos piensan en el verano de 2028 y en los Juegos de Los Ángeles. Un evento que ha cambiado en cuanto al sistema de clasificación, y eso es algo que se ha notado en las tres copas del mundo disputadas este año. “Lo que me ha sorprendido esta temporada es que había equipos como que llevan muy arriba todo el año y es por el sistema, ya que la gente no se va a quedar atrás. Todo el mundo quiere puntuar desde la primera y se ve que todos estamos yendo a muerte. Nosotros tenemos la oportunidad y la suerte de contar con varias embarcaciones en España que pueden, si no sale el titular seguir puntuando para el país, al final nunca sabes quién va a conseguir la plaza para ir a los juegos, porque te lo vas a jugar todo el año de los propios juegos en nuestro selectivo”.

Pero Adrián, de momento, solo tiene en mente la cita de Polonia y tanto él, como su compañero Daniel, tienen solo un objetivo y es el de ir a por el oro. “Volvería contento a casa con un oro. Al final vamos a por eso, lo primero que vas a pensar es en el oro y luego ya, los países que te vayan a ganar, pues te van a poner en tu lugar, pero lo que vas a aspirar es siempre a ir a por la victoria. Sabemos que Rusia tiene un potencial bastante grande y posiblemente sea, a pesar de que nosotros somos favoritos también, sean la gran favorita, pero en una regata lenta con condiciones como las de Brandemburgo creo que a nosotros nos beneficia, entonces bueno, a ver qué pasa, ahí vamos a estar peleando”.